La marca
Sus tejidos, su taller de diseño y costura, así como otros agentes que han hecho posible el nacimiento de la firma, forman parte de “la terreta”, como es conocida la ciudad de Alicante.
El envidiable clima, sus hermosas playas y la simpatía de sus gentes han inspirado cada uno de los diseños que desean recrear, en cada estructura, la magia de una ciudad única.
Por eso, Debla de la Vega es sinigual, dado que proviene de un entorno que cuenta con idéntica esencia. Apostar por el comercio de proximidad es devolver a tu tierra aquello que te brindó en su momento. Un gesto de generosidad y de eterno agradecimiento que ensalza la marca alicantina del momento.